La Nación de México
Washington.- Un gran jurado federal del Distrito de Columbia, Estados Unidos, emitió una acusación formal contra Iván Cazarín Molina, alias “El Tanque”, señalado como presunto comandante regional del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Veracruz, por delitos relacionados con el tráfico internacional de cocaína y metanfetamina, así como por posesión y uso de armas de fuego.
De acuerdo con el Departamento de Justicia estadounidense, Cazarín Molina, de 42 años y de nacionalidad mexicana, enfrenta cargos por conspiración para distribuir drogas destinadas a su importación a Estados Unidos.
La acusación sostiene que las actividades habrían ocurrido entre 2005 y 2025, periodo durante el cual presuntamente participó en la fabricación y distribución de cinco kilogramos o más de cocaína y 500 gramos o más de metanfetamina.
Además, las autoridades estadounidenses lo acusan de utilizar, portar, blandir y disparar un arma de fuego en relación con la conspiración de narcotráfico. Según el comunicado oficial, el presunto operador del CJNG fue detenido el pasado 5 de octubre por autoridades mexicanas en el estado de Jalisco.
El fiscal general adjunto de la División Criminal del Departamento de Justicia, A. Tysen Duva, afirmó que la acusación forma parte de los esfuerzos de Estados Unidos para procesar a dirigentes de organizaciones criminales transnacionales. Por su parte, el administrador de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Terrance Cole, sostuvo que Cazarín Molina presuntamente habría recurrido durante dos décadas a la intimidación y la violencia para proteger las operaciones de tráfico de drogas del grupo criminal.
El Departamento de Justicia recordó que el 20 de febrero de 2025, el secretario de Estado estadounidense designó al CJNG como organización terrorista extranjera, clasificación que forma parte de la estrategia de ese país contra las organizaciones criminales.
De ser declarado culpable de los cargos que enfrenta, Cazarín Molina podría recibir una pena mínima obligatoria de 40 años de prisión y una máxima de dos cadenas perpetuas consecutivas, de acuerdo con la legislación estadounidense.
La acusación fue presentada ante autoridades judiciales federales del Distrito de Columbia.
